Estimulación temprana

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¿Cuáles son los juguetes más estimulantes para los bebés? ¿Cómo podemos potenciar la adquisición del lenguaje a través de estos? Para este episodio he escogido tres juguetes aptos para peques a partir de seis meses y te explico la importancia de fomentar el habla antes de que aparezcan las palabras. 

 

Episodio 10. Juguetes para estimular a los bebés

La estimulación del habla en los primeros meses

Cuando los bebés todavía no hablan, podemos cometer el error de pensar que la estimulación de su lenguaje no es una tarea prioritaria, que hay que esperar hasta que, al menos, empiecen a expresar sus primeras palabras. El lenguaje es un área principal en el desarrollo de cualquier niño, lo diré las veces que haga falta para que se meta en todas las cocorotas. 

En esta entrada voy a hablar de juguetes para bebés y de cómo utilizarlos para estimular el lenguaje del peque. Para ello, hemos de ponernos objetivos. En realidad, cuando tenemos un objetivo claro, el juguete, la estrategia o la actividad que llevemos a cabo es indiferente. Lo importante es el objetivo y pueden existir muchas formas de llegar hasta él. En este caso hablaremos de juguetes pero, por ejemplo, en el episodio nueve te he explicado otras formas de estimular el lenguaje, como sería aprovechando el cambio de estación y las múltiples oportunidades de aprendizaje que nos brinda. 

¿Cuáles son las metas que debemos perseguir cuando tenemos un peque que todavía no habla? Está claro que no será lo mismo interactuar con un recién nacido que con un bebé de 8 meses. Por eso he pensado en centrarme en bebés a partir de los 6 meses, que es cuando pueden permanecer sentados sin ayuda. Esto es interesante porque cambia el plano en el que nos vamos a relacionar con él. Ya no tendremos que colocarnos por encima de su campo visual, como hacemos con un bebé que está siempre tumbado, sinó que él mismo, al incorporarse podrá escoger qué es lo que prefiere en su campo visual. Esto ya nos dará las primeras oportunidades de permitirle escoger entre un juguete y  otro. 

Pero, rebobino: objetivos. Propongo tres objetivos básicos: mantener el contacto visual con el adulto, conseguir la imitación de acciones y la toma de turnos. 

Hay un montón de juguetes para niños a partir de seis meses, yo voy a escoger algunos en concreto, pero seguro que puedes servirte de los que ya tengas en casa. Para escoger juguetes que estimulen el lenguaje, te recomiendo que escuches el capítulo dos del podcast en el que hablo de los requisitos del juguete ideal, te dejo el enlace en las notas del programa. 

Personalmente, para estos objetivos, me gustan: un instrumento de percusión, como un tambor o un xilófono o, incluso, un piano, pero no electrónico de lucecitas, que nos va a volver locos; Un juguete apilable, tipo cubos sensoriales o vasos apilables, o pirámides de aros, etc.; Y un cuento de tela.

¿Qué puedes esperar de estos juguetes para estimular a tu bebé?

Se habla muy poco de que existen unas habilidades llamadas «precursoras del lenguaje». Si entendemos el lenguaje como una construcción, como un edificio o una casa, los precursores del lenguaje serán los cimientos. Sin ellos, el lenguaje no tendrá una base sólida sobre la que desarrollarse. La atención por los rostros, el contacto visual, la imitación y la llamada atención compartida, que es cuando un adulto y un niño están pendientes de un mismo objeto, son precursores del lenguaje. Capacidades que permitirán al peque este desarrollo. Además, por lo que he leído en las últimas investigaciones, se está empezando a hablar de que aspectos como la toma de turnos, tan necesaria  para el manejo de las conversaciones, se da incluso antes de hablar y podría formar parte de estas habilidades que permiten la aparición de lenguaje, por eso también la he incluido entre mis objetivos.

Para jugar con el niño hemos de presentarle el juguete como algo atractivo. Podemos dejar que lo explore primero. A estas edades es muy posible que se los lleve a la boca, por eso han de ser juguetes aptos para esta edad. He hablado de instrumentos, pero ojo, que no tengan piezas pequeñas que puedan darnos un susto. 

Una vez el peque ya ha explorado el juguete, lo que harás es observar cómo juega. No vas a imponer tus normas, vas a unirte a las suyas. Así que primero le darás un espacio de exploración, de ver cómo funciona este juguete: hace ruido, como sabe… Y observarás qué hace tu hijo. ¿Entiende cómo funciona o le está dando un uso peculiar? No importa, puede salirse del guión y no pasa nada. No vas a tomar las riendas hasta que no observes un patrón de juego. Damos muy poca importancia a la observación y es crucial. Estamos siempre: acción, acción, acción. Para. Detente. Mira. Analiza. ¿Qué ocurre? No puedo saber cómo llegar a un lugar si en el gps no pongo de donde vengo. Esto es lo mismo. Nuestros objetivos pueden ser: establecer contacto visual, promover la imitación de acciones e iniciar la toma de turnos. Esta es la meta. Pero, ¿de dónde partimos? 

Cuando ya hemos observado un patrón de juego, podemos empezar a influir en él, siempre partiendo de su juego. Por ejemplo, si estamos con el piano, el niño, a lo mejor,  aporrea el piano y aprieta varias teclas a la vez. Está claro cuál es su interés, vamos a darle una vuelta a esto. Como adulto puedes empezar tocando una sola tecla y sorprendiéndote del sonido que hace. Un sonido aislado, diferente al que ha estado sonado cuando tu peque aprieta todas las teclas al mismo tiempo. Si el vuelve a aporrear el piano, le dejas. A él le gusta. Pero, vuelves a mostrarle lo que ocurre si solo tocáis una tecla. Si aporrea el piano porque no puede tocar una tecla, por un tema más motor, puedes pedirle la mano y tomar su dedito y modelar lo que sería tocar una sola tecla. En esta actividad es sencillo reforzar la mirada, cuando el niño nos mira de forma natural porque el sonido le ha parecido muy estimulante, sonreímos y miramos al peque. Aquí puedes empezar una toma de turnos: primero tú y luego yo. O ahora tú y ahora yo. 

Con los juguetes apilables haremos exactamente lo mismo. Primero, ofrecer el juguete y observar cómo lo explora. Esperar hasta que cree un patrón de juego o, si lo ves perdido. Si al peque le cuesta investigar cómo funciona este juguete, puedes hacer una propuesta de juego. En este caso, apilar los juguetes y esperar a que nos imite, por ejemplo. Si no lo puede hacer, ayúdale físicamente, sin forzar. Observando y actuando en consecuencia. 

El cuento de tela es ideal para aprender a pasar páginas. También para disfrutar de los sonidos que a veces realizan estas páginas de tela o los elementos que hay cosidos. También puedes puedes introducir el vocabulario de los dibujos.

Con los apilables o con los instrumentos tienes la misma posibilidad. Incluye palabras útiles, como verbos: «dame», «toma»; Adverbios: «más», «encima»; Y nombres: «aros», «teclas», «cuento», etc.

En resumen

Dejemos de pensar que el lenguaje empieza en las palabras y empecemos a estimularlo desde el principio, desde el nacimiento. Los juguetes son solo una herramienta de estimulación. Por sí mismos, sin la ayuda del adulto sirven para una estimulación sensorial y cognitiva, pero no facilitarán la aparición del lenguaje. 

En este capítulo hemos abordado tres objetivos para peques a partir de seis meses:

  • Establecer el contacto visual.
  • Promover la imitación de acciones.
  • Iniciar la toma de turnos. 

He nombrado tres juguetes que nos permiten la atención compartida entre el peque y el adulto: instrumentos de percusión, juguetes apilables y cuentos de tela. Los utilizaremos teniendo en cuenta estas fases:

  1. Permitir la exploración del peque.
  2. Observar si se crea un patrón de juego.
  3. Participar en su juego, añadiendo un elemento nuevo que el peque pueda imitar.
  4. Reforzar la mirada con una sonrisa o palabras de apoyo.
  5. Facilitar la toma de turnos «primero yo y después tu».

¿Quieres trabajar con tu peque la aparición de palabras de uso frecuente? En este capítulo del podcast te indico tres juguetes y tres estrategias ideales para fomentar la aparición de léxico. 

NOTAS DEL PROGRAMA

Episodio 7. Tres juguetes y tres estrategias para aprender vocabulario nuevo

Amplia el vocabulario de tu peque desde casa

Se puede estimular el lenguaje sin ningún tipo de juguete y a diario, solo estando presente en cada interacción con tu peque. De eso precisamente hablo en el e-book gratuito que tienes disponible en mi web, si te suscribes a la newsletter de Lenguaje desde CERO. Se trata de un programa de cuatro semanas en el que te facilito pautas y estrategias para incluir la estimulación del lenguaje en vuestro día a día. Tendrás ejercicios prácticos y al final del mes, podrás valorar los avances.

Pero, ¿qué pasa cuando tu hijo tiene un retraso en el lenguaje? En algunos casos, solo estimular, no es suficiente y lo aconsejable es que dediques entre cinco y diez minutos al día (en función de la edad del peque y de la rutina de cada familia) a trabajar de forma específica algunas habilidades. Lo ideal es que, si tu peque va a la logopeda, sea la profesional la que te indique qué objetivos puedes reforzar a diario y enriquecer, de esta forma, el proceso terapéutico.

Juguetes para ampliar el vocabulario

Hoy me voy a centrar en la aparición de vocabulario nuevo. Hay muchas formas de fomentar que tu peque aprenda palabras nuevas. Te traigo tres juguetes que nos permiten trabajar vocabulario motivador y de alta frecuencia, como: las partes del cuerpo, los animales y objetos de uso cotidiano.

Estos tres juguetes son los siguientes:

  • Potato.
  • Animales de granja y/o de selva en miniatura (normalmente de plástico o de madera).
  • Encajes de madera, que pueden ser de distintos campos semánticos. En el despacho yo tengo uno de alimentos y otro de objetos de uso cotidiano. Puedes encontrar de frutas o de piezas de ropa para complementar buena parte del vocabulario de mayor uso para los peques.

Son juguetes muy diferentes, sin embargo, las formas de trabajarlos serán parecidas. Voy a darte tres recursos que ejemplificaré con estos juguetes.

Denominar para aprender palabras

El primero es denominar. Las logopedas y profesionales del lenguaje llamamos denominar a decir en voz alta el nombre de un objeto, animal, etc. que tenemos delante. Por ejemplo, si estoy mirando un cuento con mi peque y aparece la imagen de un oso y él la señala, yo digo: oso. Estoy denominando.

Los juguetes que te propongo son ideales para esto. Por ejemplo, en el caso de los encajes, cada vez que nuestro peque pone uno en su lugar, podemos decir el nombre del mismo en voz alta. Si tenemos unos encajes de frutas, podemos decir: «manzana», «pera», etc.

Si estamos jugando con Mr. Potato, podemos señalar los ojos, aunque todavía estén sin colocar y decir: «mira, los ojos». Después, se los ponemos: «le estoy poniendo los ojos». Haremos lo mismo con los animales.

Equivócate y amplía su vocabulario

Ahora que tu peque ya conoce las palabras, juega a equivocarte. Toma la vaca y di: «yo llevaré el caballo» y busca la mirada del peque. Espera, a ver si se ha dado cuenta de tu error. Algunos niños son tan cuidadosos que no quieren llevar la contraria al adulto, aunque se hayan dado cuenta de que está equivocado. Otros, puede que estén distraídos y no se hayan enterado o simplemente todavía no han asimilado el vocabulario nuevo. Entonces, di: «pero, ¡menudo despiste llevo! Si es una vaca».

Una vez entienden que pueden corregirte, les encanta jugar a equivocarse. Podéis hacerlo con los encajes. Pon la figura fuera de su sitio. «Vaya, aquí no encaja».  Si él lo hace también, dile, de forma graciosa: «No, no no. Aquí no encaja». I reíros juntos.

Así también aprenderá que no pasa nada si se equivoca mientras está aprendiendo.

Con Mr. Potato, puedes colocarle la nariz en un ojo y esperar a ver si te corrige. Si no lo hace, dile: «¡menudo despiste he tenido! Le he puesto la nariz donde van los ojos. ¡Mira cómo he dejado al pobre Potato!». A lo mejor es una oportunidad para ponerle al Potato la cara como un cuadro o experimentar con distintas expresiones emocionales, si el juguete dispone de ellas.

Evocar para consolidar el vocabulario aprendido

Cuando tu peque ya conoce todas las palabras, podéis incluir un juego para evocarlo y, así, consolidar el vocabulario aprendido.

Evocar también es una palabra que usamos mucho las logopedas. Quiere decir que tu peque ha de recordar la palabra, sin el juguete delante. Por ejemplo, podéis coger una pelota y pasarla de uno a otro diciendo un listado de animales, por turnos. Otra opción es rodar un coche mientras cada uno dice una parte del cuerpo o un objeto de uso cotidiano, trabajado previamente en los encajes.

Esta es una actividad compleja. No cuenta con ningún soporte visual, con lo que tu peque, debe acceder a la palabra y, además, decirla en voz alta. No lo intentes, si sus habilidades expresivas no lo permiten. Ten empatía con él. Evita exponerlo a una frustración segura y que no os aportará ningún beneficio.

En resumen

Si te fijas, he secuenciado las estrategias de más sencilla a más compleja. Para que las utilices en ese orden. Las resumo, para refrescar la información de hoy:

Te he propuesto tres juegos para potenciar la adquisición de vocabulario de alta frecuencia: Mr Potato, animales en miniatura y juegos de encajes con palabras de uso cotidiano.

También tres formas de trabajarlas de forma específica, de menor a mayor complejidad. Puedes dedicar un máximo de diez minutos al día, en función de la edad de tu peque y de vuestras rutinas.

  • Primero, denomina o nombra las palabras que estéis trabajando.
  • Segundo, juega a equivocarte y permite la equivocación de tu peque.
  • Por último, busca una dinámica divertida para decir en voz alta un listado de las palabras que habéis trabajado por grupos de palabras: animales, ropa, partes del cuerpo, etc.

¿Cualquier juguete nos sirve para estimular el habla de tu peque? En este capítulo te voy a describir los requisitos que ha de tener el juguete ideal para ayudar al desarrollo lingüístico de tu peque.

NOTAS DEL PODCAST

Episodio 2. Requisitos del juguete ideal para estimular el lenguaje

¿Qué juguetes fomentan el desarrollo lingüístico?

Hoy traigo un tema que me apetece un montón: qué características, qué requisitos ha de tener un juguete que estimule el habla de tu peque.

Antes de entrar en pánico pensando en que has de ir corriendo a comprar juegos y tarjetas de vocabulario o perder todo el fin de semana en Pinterest, creo que deberías echar un vistazo al armario de juguetes que tendréis en casa. Vamos a ver qué puedes aprovechar. Después ya sacamos la plastificadora.

Vacía los baúles y pon todos los juguetes en el suelo. Con mi ayuda, vas a ir apartando aquellos que cumplan con los requisitos del juguete ideal para estimular el lenguaje, aunque solo recojan algunos de ellos.

Para esto, es importante que olvides las indicaciones de la edad para la que está pensada cada juguete. Mente abierta.

Características de los juguetes que estimulan el habla

En primer lugar, vamos a apartar:

  • Los juguetes que permitan la participación del adulto, aunque no estén pensados inicialmente para ello:
    • Aquellos juguetes que permitan jugar por turnos, como: los juegos de cartas o de mesa. También algunos instrumentos como un tambor.

Otros ejemplos son:

  • Juguetes con los que podamos trabajar órdenes sencillas, como la plastilina y los moldes; un parking de coches en miniatura…
  • Los que permitan lo que las profesionales llamamos atención conjunta, que es estar pendientes del objeto y de una persona al mismo tiempo, como los cuentos o los instrumentos.
  • Juguetes que no sobreestimulen al peque sensorialmente. Como, por ejemplo, un muñeco con una música muy alta o larga; o colores muy estridentes, que saturen o paralicen al peque, o incluso a nosotros, y no nos permitan interactuar. Esos, no estimulan el lenguaje. Ojo, no te digo que los tires, digo que los pongas en una cesta, para el juego individual o la autoestimulación del peque.
  • Juguetes que llamamos de causa-efecto. Son aquellos que permiten que ocurra algo por la acción del peque. El niño aprieta un botón y el juguete realiza alguna acción. El niño hace rodar la pelota y se oye un sonido, por ejemplo. Estos juguetes, aunque aparentemente son de juego individual, nos dan oportunidades para interactuar y trabajar algunos aspectos más prelingüísticos, pero también importantes si queremos estimular el habla.
  • Juguetes para el juego simbólico: todo lo que permita recrear situaciones adultas. Desde una casita de muñecas, una granja con animales o dinosaurios en miniatura, hasta cocinas, sets de limpieza, mecánica, peluquería o arqueología.

Todos estos juguetes son imprescindibles para ampliar vocabulario, realizar clasificación semántica, estructurar frases, etc.

No quiere decir que todos los niños estén preparados para este tipo de juego. Es un juego complejo y que requiere de algunas habilidades lingüísticas. Pero esto podemos dejarlo para otro capítulo del podcast.

En resumen

Si quieres saber cuáles son los juguetes con posibilidades para estimular el habla de tu peque. Aparta aquellos que:

  • Permitan la participación del adulto: jugando por turnos, siguiendo órdenes o facilitando la atención conjunta.
  • Los juguetes que establecen relaciones causa-efecto
  • Aquellos para el juego simbólico
  • Evita aquellos que tengan música o ruidos demasiado fuertes o estridentes, que puedan saturar los sentidos del peque o los nuestros.
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